DEPORTE, SUS EXIGENCIAS Y NEUROMODULACIÓN AURICULAR

Uno de los aspectos que pueden influir en el rendimiento del deportista, es el relacionado con el estado mental o emocional ante el hecho competitivo. Este aspecto es importante en toda la actividad deportiva, en su vertiente competitiva, sobre todo en las modalidades individuales, que necesitan una respuesta rápida y que en general son de corta duración. En estas situaciones el deportista puede sufrir, en mayor o menor medida, ansiedad precompetitiva o también denominado estrés competitivo, lo que conllevará a una disminución de su rendimiento deportivo.

Desde el punto de vista neurofisiológico, según la teoría polivagal, el estrés puede definirse como el estado autonómico que refleja la alteración o la desregulación de la homeostasis y que viene marcado por la disminución del tono parasimpático. El grado de estrés puede, por tanto, cuantificarse a nivel fisiológico. Este concepto de estrés es muy interesante y útil, ya que propone la idea de la vulnerabilidad al estrés de cada persona, dicho de otra manera, la predisposición constitutiva de cada persona al desequilibrio neurovegetativo, que es en definitiva la justificación del estrés.