NEUROMODULACIÓN AURICULAR Y TEORÍA POLIVAGAL

Para algunos de los puntos descritos por la Auriculoterapia clásica como son los puntos denominados neuro-reflejos (punto de codo, hombro, rodilla, cervicales, etc.), se ha elaborado alguna que otra hipótesis en cuanto a su mecanismo de acción. Una de las más factibles es la que describe la confluencia del punto periférico (por ejemplo un dolor de rodilla) y del punto auricular, con un área del tronco cerebral relacionada con una estructura propia de la formación reticular (sustancia gris periacueductal, núcleos del rafe, núcleo lateral del bulbo, etc.). Estas estructuras filtran información que les llega tanto de niveles subcorticales y corticales (tálamo, hipotálamo, córtex) como de niveles segmentarios (información espino-reticular táctil, propioceptiva y visceral). La formación reticular actúa facilitando o inhibiendo la información que le llega y por tanto se puede considerar un modulador de esta información. La activación del punto neuro-reflejo estimularía las unidades reticulares en estado de recepción, para mejorar el control y la neuromodulación de la señal que proviene de la periferia (dolor de rodilla) y es coincidente en el lugar de confluencia en el tronco cerebral.

Para poder entender cómo actúan otros puntos descritos en el pabellón auricular que no son los puntos neuro-reflejos y que tienen otra referencia como puede ser el punto denominado Shen Men o el punto Tálamo (puntos funcionales), se puede acudir a la teoría polivagal (Stephen W. Porges 2011).

Se entiende que la inervación del propio pabellón auricular justifica la relación con la teoría polivagal ya que parte del pabellón está inervado por las raíces terminales del nervio vago y del nervio trigémino. Según esta teoría el vago no es un nervio, sino un conjunto de vías neurales que se originan en diversas áreas del tronco de encéfalo, el núcleo dorsal del vago (NDV) y el núcleo ambiguo (NA). Éste último está lateralizado y sus troncos nerviosos se originan en los lados derecho e izquierdo del tronco cerebral. El vago es asimétrico ya que los lados derecho e izquierdo realizan tareas diferentes (el derecho es más potente en la regulación cronotrópica del corazón). Los distintos vagos tienen papeles diferentes en la regulación de la función visceral. El concepto de tono vagal, no puede por tanto, generalizarse a todas las vías vagales eferentes.

Los eferentes viscerales especiales del NA se proyectan básicamente sobre estructuras supradiafragméticas como la laringe, faringe, velo del paladar, esófago, bronquios y corazón. Por otro lado, los eferentes viscerales generales del NDV inervan las fibras musculares lisas de estructuras subdiafragmáticas como el estómago, intestinos, etc. La teoría polivagal propone que las fibras nerviosas de los dos núcleos vagales principales son diferentes en estructura (fibras de NA mielinizadas y del NDV amielínicas) y en función. También hay diferencias en cuanto al nivel de conexión, mientras el NA está conectado con los núcleos del trigémino y facial encargados de la deglución, succión y expresiones faciales, el NDV está conectado con el núcleo del tracto solitario (NTS) y su función es la regulación de procesos digestivos. Este núcleo del tronco cerebral también está regulado directamente por el hipotálamo, del que recibe estímulos orientados básicamente a aspectos de supervivencia. Según la teoría polivagal esta estructura sería la más antigua filogenéticamente y los mamíferos la compartirían con los reptiles, sin embargo, la vía neural del NA, sería exclusiva de los mamíferos. Este núcleo se comunicaría con el sistema límbico y otros centros superiores y permitirían la selección consciente y voluntaria de todos los acontecimientos recientes y contribuiría a la capacidad de los mamíferos de detectar la novedad, participar activamente en el entorno y comunicarse socialmente.

Por tanto, esta teoría afirma que las vías eferentes generales del vago procedentes del NDV forman parte de un sistema reflejo pasivo asociado a la función vegetativa y que las procedentes del NA forman parte de un sistema voluntario asociado con las funciones conscientes de atención, movimiento, emoción y comunicación y por tanto a un vago inteligente.

La teoría polivagal reconoce que el sistema vagal, es un sistema complejo y que debería organizarse no en términos de haces de fibras procedentes de la médula, sino en términos de los núcleos de origen comunes y de sus relaciones con estructuras del sistema nervioso central.

Los procesos que requieren la capacidad de controlar y mediar conductas complejas, como la atención, el movimiento, la emoción y la comunicación, son neurofisiológicamente dependientes de los eferentes viscerales especiales del NA y de los nervios facial y trigémino.

Por lo tanto, si el pabellón auricular esta inervado por terminales nerviosos de los nervios trigémino y vago, podemos considerar que los estímulos provocados en zonas de inervación vagal y trigeminal tienen una influencia sobre estos sistemas y las actividades que se les atribuyen.

Tomemos el ejemplo del punto Shen Men. En sus indicaciones clásicas están las de ser un punto con una gran actividad psicosomática y que puede ser utilizado en situaciones de estrés, dolor, tensión, ansiedad, depresión, insomnio e inquietud. Es un punto sedante y analgésico general. Si nos fijamos en la inervación zonal de este punto, veremos que es especialmente vagal y trigeminal. Desde esta óptica podemos entender que si se estimula el sistema vagal, se está incidiendo sobre las capacidades de este sistema de promover conductas de calma, tranquilidad, ralentización, control del sistema simpático (sistema adrenal de alarma) y por tanto promoviendo conductas socializantes y de comunicación. Dicho de otra manera, se está estimulando un sistema que incluye al vago mielinizado, cuya actividad promueve estados conductales tranquilos inhibiendo las influencias simpáticas al corazón y disminuyendo la actividad hipotálamica-hipofiso-adrenal. Como se ha comentado anteriormente, sólo los mamíferos tienen un vago mielinizado y que se origina en el núcleo ambiguo (NA). En mamíferos el estado de crecimiento y reparación se logra, en parte, mediante una mayor influencia del sistema vagal mielinizado sobre el marcapasos cardiaco que ralentiza el corazón, inhibe los mecanismos de defensa y de alarma promovidos por el sistema adrenal-simpático y reduce la respuesta al estrés modulando las respuestas inmunológico-inflamatorias, por ejemplo, el de las citoquinas en el proceso inflamatorio.

En un estado evolutivo, existe una vinculación entre los núcleos del tronco cerebral que regulan el vago mielinizado con los núcleos que regulan los músculos de la cabeza y la cara. Según la teoría polivagal, en los mamíferos apareció un sistema integrado de implicación social cuando la regulación neural de los estados viscerales promotores del crecimiento y la reparación a través del vago mielinizado se enlazó neuroanatómica y neurofisiológicamente con la regulación neural de los músculos que controlan la mirada, la expresión facial, la escucha y la prosodia.

Como criterio esencial, se puede considerar que el estímulo vagal es posible realizarlo a través de sus terminales nerviosos en el pabellón auricular y por tanto, es capaz de promover todas las actividades de este sistema tal y como las valora la teoría polivagal a través de su influencia directa sobre los núcleos NDV y NA del tronco cerebral.

Dr. Pedro Marco Aznar

 

Esta metodología se explica en detalle en los cursos de Neuromodulación Auricular:

– CURSO DE NEUROMODULACIÓN AURICULAR SOBRE EL TRATAMIENTO DEL DOLOR Y LA INFLAMACIÓN

– CURSO DE NEUROMODULACIÓN AURICULAR SOBRE EL TRATAMIENTO DEL ESTRÉS Y ANSIEDAD



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