NEUROMODULACIÓN AURICULAR. TEORÍA POLIVAGAL Y ESTRÉS

Todos los que hemos utilizado la Auriculoterapia como procedimiento terapéutico, hemos podido observar, con mucha frecuencia, una respuesta cercana a la disminución de la tensión nerviosa o a una sensación de mayor tranquilidad y de calma y por tanto a una reducción del estrés y de las sensaciones relacionadas con las percepciones de ansiedad. Si al estímulo de los puntos o zonas del pabellón auricular se le añade una estimulación eléctrica, estos efectos son mucho más notorios. Posiblemente, este resultado podrá ser variable en relación con la selección de puntos o zonas, las frecuencias y el tipo de corriente utilizada en cada uno de los tratamientos auriculares. Desde este punto de vista clínico y experimental, se puede afirmar que la Auriculoterapia es un procedimiento eficaz para el tratamiento del estrés.

En primer lugar, es indispensable ponerse de acuerdo en lo que se entiende por estrés. Tenemos varias opiniones, para algunos como Hans Selye (1907-1982) “es la respuesta no específica del organismo a toda demanda que se le haga”. Para la OMS el estrés es “el conjunto de reacciones fisiológicas que prepara al organismo para la acción”. Para la teoría polivagal el concepto de estrés va muy ligado al concepto de homeostasis y define el estrés “como una alteración de los procesos homeostáticos”. Tanto es así que no conceptualiza el estrés simplemente en términos de factor estresante y respuesta observada, sino también en términos del estado fisiológico de vulnerabilidad del paciente.

La función homeostática depende del sistema nervioso autónomo (SNA) que está compuesto por dos subsistemas: el sistema nervioso parasimpático (SNP) y el sistema nervioso simpático (SNS). Representan sistemas neurales originados en el tronco cerebral y que contribuyen a la regulación de diversos órganos diana (ojos, glándulas lacrimales, glándulas salivares, glándulas sudoríparas, vasos sanguíneos, corazón, laringe, tráquea, bronquios, pulmones, estómago, glándulas suprarrenales, riñones, páncreas, intestinos, vejiga y genitales externos). En general el SNP promueve funciones asociadas a un sistema de crecimiento y reparación. Por el contrario, el SNS promueve el incremento de producción metabólica para hacer frente a las demandas del exterior del cuerpo.

El SNA está a disposición permanente de los aferentes viscerales en un intento de mantener la homeostasis y promover la estabilidad fisiológica. Este proceso de regulación está promovido fundamentalmente por el SNP. Según la teoría polivagal, el SNA participa en la expresión fisiológica del estrés. Los cambios en la actividad autonómica que perturban los procesos homeostáticos parecen ser el elemento central de la definición fisiológica de estrés.

La percepción de las supuestas amenazas a la supervivencia, que generan las situaciones de alarma, provoca una reducción del tono parasimpático y un aumento del tono simpático, que es el responsable de las respuestas orgánicas de supervivencia. En este sentido puede utilizarse la idea de equilibrio entre necesidades internas y externas para elaborar definiciones de estrés y homeostasis. Por un lado, la homeostasis determina un equilibrio en la regulación interna visceral y por otro lado el estrés manifiesta la predominancia de las necesidades externas con respecto a las internas. Según este modelo el SNP promueve las necesidades viscerales y por lo tanto la homeostasis y el SNS están relacionados con los desafíos externos. La disminución del tono parasimpático en relación con una necesidad externa puede definir el estrés y el tono parasimpático que en situaciones de normalidad puede ser un indicador de la predisposición fisiológica al estrés.

Según esta idea puede definirse la homeostasis como el estado del sistema nervioso autonómico que promueve las necesidades viscerales y que comporta un estado parasimpático elevado. El estrés puede definirse como el estado autonómico que refleja la alteración o la desregulación de la homeostasis y que viene marcado por la disminución del tono parasimpático. El grado de estrés puede, por tanto, cuantificarse a nivel fisiológico. Los pacientes con problemas de homeostasis serán los más vulnerables al estrés.

De los sistemas simpático y parasimpático que comprende el sistema nervioso autonómico, el nervio vago (representante del sistema nervioso autonómico parasimpático), es el responsable de la regulación fisiológica de la mayoría de los órganos internos. El componente aferente del nervio vago transmite información sensorial de los órganos de los sistemas cardiopulmonar y gastrointestinal al núcleo solitario (NS) para comunicarse con los componentes eferentes en el núcleo dorsal del vago (NDV) y el núcleo ambiguo (NA), para incidir de nuevo en los órganos correspondientes, de tal manera que la actividad del nervio vago es muy importante para la regulación homeostática de los órganos internos.

Llegados a este punto y concluyendo con la idea de que el estímulo del tono vagal puede influir sobre el mantenimiento de un ajuste homeostático correcto y por lo tanto sobre el estrés, en las situaciones en que haya una manifestación de éste, se puede entender que el tono vagal es bajo. Podemos determinar un estímulo sobre la inervación vagal en el pabellón auricular o podemos acudir a las zonas vagales descritas en la cartografía de la neuromodulación auricular para revertir la situación de estrés, mejorando el tono vagal.

La neuromodulación auricular describe varias áreas, zonas o puntos de clara vocación vagal en relación siempre a la inervación del pabellón auricular. Estos puntos pueden combinarse de varias maneras, por ejemplo, estimular el Shen Men bilateralmente o estimular en ambos pabellones dos puntos, por ejemplo el Shen Men y el vago inferior. La forma de combinarlos depende de las sutilezas que se han descrito para cada punto.

  • El Shen Men (1) es normalmente el elegido para acompañar a otro punto, sus indicaciones son amplias y muchas de ellas relacionadas con el tratamiento de síntomas relacionados con el estrés.
  • El punto área ansiolítica (2), tiene una influencia sobre las situaciones provocadas por una causa externa, como pueden ser los trastornos de ansiedad reactivos.
  • El área vagal 1 (3), responde más a las propias eferencias del núcleo dorsal del vago y por tanto, relacionado con disfunciones digestivas.
  • El área vagal 2 (4), está indicado en desordenes de corte psíquico, de hecho, algunos autores lo denominan área vagal psíquica. En esta zona la Auriculoterapia clásica, describe un punto llamado “endocrino” que tiene entre sus indicaciones, una clara actividad antiinflamatoria. Esto es coherente con la actividad antiinflamatoria del vago.
  • El punto tálamo (5) representa la totalidad del diencéfalo, incluyendo el tálamo e hipotálamo. Afecta las conexiones talámicas con la corteza cerebral, la regulación hipotalámica de los nervios autónomos y las glándulas endocrinas. Representa el nivel más elevado de la puerta de control supraespinal por ello se utiliza en la mayoría de los trastornos dolorosos agudos y crónicos. Se considera un punto maestro del dolor y se incluyen indicaciones para la ansiedad y depresión.

La propuesta terapéutica consiste en hacer combinaciones de dos puntos, entendiendo que todas las combinaciones entre los puntos descritos son posibles. El objetivo de esta estrategia terapéutica es la de permitir la aplicación de una corriente eléctrica con unas determinadas frecuencias. En este sentido, la Auricular Neuromodulation Intenacional School (ANMIS) liderada por el Dr. Giancarlo Bazzoni, establece que la frecuencia idónea para estimular el tono vagal es la de 25 Hz. Personalmente y según mi experiencia, recomiendo la frecuencia Han, que alterna una frecuencia de 2Hz con otra de 100Hz y con un ancho de pulso para las dos de 210 µs.

Por lo tanto el aumento del tono vagal, mediante su estímulo a través del pabellón auricular mejoraría la homeostasis y por consiguiente reduciría la respuesta de estrés.

Dr. Pedro Marco Aznar

 

Esta metodología se explica en detalle en el curso de Neuromodulación Auricular:

– CURSO DE NEUROMODULACIÓN AURICULAR SOBRE EL TRATAMIENTO DEL ESTRÉS Y ANSIEDAD



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